Editor en La Ecuación Digital. Analista y divulgador tecnológico con…
Oracle ha comenzado su ejercicio fiscal 2027 con un crecimiento que refleja el cambio de escala de su negocio de infraestructura. Oracle Cloud Infrastructure (OCI) aumentó sus ingresos un 121% interanual, hasta 7.400 millones de dólares, después de que la compañía incorporara 850 megavatios de capacidad adicional de centros de datos durante el trimestre. Los ingresos totales alcanzaron 19.300 millones, un 30% más que un año antes, mientras el conjunto del negocio cloud creció un 62%, hasta 11.600 millones.
El avance confirma que la infraestructura para inteligencia artificial se está convirtiendo en el principal acelerador del crecimiento de Oracle, pero también modifica la estructura financiera del grupo. El despliegue de centros de datos y GPU llevó el gasto de capital del trimestre a 28.500 millones de dólares y dejó un flujo de caja libre negativo de 5.400 millones. Una parte creciente del crecimiento futuro dependerá, por tanto, de la capacidad de convertir los contratos ya firmados en ingresos y caja a medida que entra en servicio nueva infraestructura.
Oracle Cloud Infrastructure gana peso dentro del grupo
El crecimiento de OCI se ha acelerado desde el 93% registrado en el cuarto trimestre fiscal de 2026 hasta el 121% del último periodo. El salto permite a Oracle distanciarse de su trayectoria histórica como proveedor de bases de datos y aplicaciones empresariales y aumentar el peso de un negocio mucho más intensivo en activos físicos.
Esa transformación también aparece en la composición de los ingresos. Mientras la infraestructura cloud alcanzó 7.400 millones de dólares, las aplicaciones SaaS crecieron un 10%, hasta 4.200 millones. El negocio tradicional de software redujo su facturación un 3%, hasta 5.500 millones, a medida que los clientes continúan trasladando cargas desde instalaciones propias hacia servicios cloud.
Pese al cambio de mezcla, el beneficio operativo ajustado creció un 31%, hasta 8.200 millones de dólares, con un margen cercano al 42%. El beneficio por acción ajustado avanzó un 30%, hasta 1,92 dólares, y el beneficio operativo bajo criterios GAAP aumentó un 57%, hasta 6.700 millones. Oracle reconoció, sin embargo, presión sobre el margen bruto derivada tanto de la puesta en marcha de centros de datos como del mayor peso relativo de la infraestructura.
La escala física alcanzada durante el trimestre ayuda a explicar ese crecimiento. Oracle entregó más de 300.000 GPU desde el cierre del cuarto trimestre anterior, casi tres veces la capacidad desplegada durante aquel periodo. Clay Magouyrk, co-CEO de la compañía, situó la utilización de las GPU en el 97,9% y señaló que la capacidad renovada durante el trimestre se contrató a precios un 20% superiores a los acuerdos anteriores.
El crecimiento exige un gasto de capital sin precedentes
La expansión tiene una contrapartida directa en el flujo de caja. Oracle generó unos 23.000 millones de dólares de caja operativa en el trimestre, pero los 28.500 millones destinados a inversiones llevaron el flujo de caja libre a terreno negativo. Las aportaciones anticipadas de clientes cubrieron aproximadamente 11.360 millones del gasto de capital, reduciendo el desembolso neto asumido directamente por Oracle.
La compañía mantiene para el conjunto del ejercicio fiscal 2027 una previsión de entre 90.000 y 95.000 millones de dólares de capex reportado, con un desembolso neto de caja que no debería superar los 70.000 millones. El modelo incluye contratos en los que los clientes realizan pagos anticipados o proporcionan directamente determinados equipos, una estructura con la que Oracle intenta limitar las necesidades adicionales de financiación asociadas a grandes despliegues de IA.
Durante el primer trimestre, el grupo completó además la venta de 20.000 millones de dólares en acciones mediante su programa «at-the-market», anunciado previamente como parte de su plan de financiación. La dimensión de esas cifras contrasta con el ejercicio fiscal 2026, cuando Oracle registró 67.400 millones de dólares de ingresos y 55.700 millones aproximadamente de gasto de capital.
La cuestión financiera adquiere relevancia porque el ritmo de construcción seguirá siendo elevado. Oracle todavía no ha fijado una fecha para regresar a un flujo de caja libre positivo, aunque su dirección sostiene que los proyectos comienzan a generar caja con rapidez una vez alcanzan la fase operativa.
Un RPO de 664.000 millones amplía la visibilidad
La cartera de obligaciones de rendimiento pendientes, conocida como RPO, terminó el trimestre en 664.000 millones de dólares. La cifra aumentó en 26.000 millones respecto al cierre del ejercicio anterior y en 209.000 millones frente al mismo periodo de 2025. Solo durante el trimestre Oracle incorporó más de 30.000 millones en nuevos contratos relacionados con servicios cloud de entrenamiento e inferencia de IA.
La magnitud de esa cartera proporciona a Oracle una elevada visibilidad sobre ingresos futuros, aunque su composición introduce un riesgo de concentración relevante. Oracle no desglosa públicamente el RPO por clientes, pero S&P Global Ratings estima que OpenAI representa aproximadamente la mitad de los 638.000 millones de dólares que acumulaba la compañía al cierre de mayo. El acuerdo entre ambas compañías, valorado en unos 300.000 millones de dólares a cinco años, seguiría representando alrededor del 45% del RPO actual de 664.000 millones.
El volumen es significativo: equivale a casi diez veces los ingresos que Oracle obtuvo durante todo su ejercicio fiscal 2026. Sin embargo, el RPO representa compromisos contractuales pendientes y no ingresos ya reconocidos. La velocidad a la que ese volumen se convierte en ventas depende, entre otros factores, de la disponibilidad de capacidad de computación y de los calendarios establecidos en cada contrato.
La dirección espera reconocer aproximadamente la mitad de los 664.000 millones durante los próximos 36 meses, mientras una parte de los nuevos acuerdos comenzará a contribuir a los ingresos a partir del ejercicio fiscal 2028. El ritmo de conversión dependerá tanto de que Oracle consiga desplegar la capacidad contratada como de que sus principales clientes puedan sostener compromisos que se extienden durante varios años..
Oracle amplía su estrategia de IA más allá de la infraestructura
La infraestructura concentra ahora las mayores tasas de crecimiento, aunque Oracle intenta extender el uso de IA hacia sus bases de datos y aplicaciones. En el trimestre, Fusion creció un 14% y las aplicaciones sectoriales superaron el 20%. La compañía también aseguró que los clientes utilizaron sus funciones de IA integradas más de 150 millones de veces y que más de 2.300 agentes desarrollados por clientes estaban ya funcionando en producción.
Oracle prepara además una AI Data Platform orientada a generar automáticamente ontologías empresariales, estructuras que describen las entidades, relaciones y reglas presentes en los datos de una organización. La finalidad es facilitar que modelos y agentes puedan trabajar sobre información corporativa con mayor contexto semántico. La compañía también ha anunciado un nuevo sistema de gestión sanitaria basado en agentes de IA y continúa incorporando capacidades de este tipo a NetSuite y a sus aplicaciones empresariales.
El negocio de bases de datos multicloud aporta otra vía de expansión. Los ingresos de esta actividad crecieron un 353% interanual durante el trimestre y Oracle ha ampliado su presencia a 70 regiones multicloud y 119 zonas de disponibilidad, apoyándose en integraciones con grandes proveedores de nube pública.
Oracle mantiene los 90.000 millones de ingresos como referencia
Para el segundo trimestre fiscal, Oracle prevé que los ingresos totales aumenten entre un 30% y un 34% en dólares, mientras los ingresos cloud crecerían entre un 65% y un 71%. La previsión de beneficio por acción ajustado se sitúa entre 1,85 y 1,93 dólares.
Para todo el ejercicio fiscal 2027, la compañía espera al menos 90.000 millones de dólares de ingresos y ha elevado ligeramente su previsión de beneficio por acción ajustado, desde 8,05 hasta 8,10 dólares. Tras la publicación de los resultados, las acciones subieron alrededor de un 4% en la negociación posterior al cierre de Wall Street.
El cumplimiento de esas previsiones dependerá cada vez más de una operación industrial además de tecnológica: desplegar centros de datos, asegurar suministro eléctrico y de chips y poner la capacidad contratada a disposición de los clientes. Con 664.000 millones de dólares de RPO, Oracle dispone de una elevada visibilidad contractual. El siguiente indicador será cuánto de esa cartera puede transformar en ingresos y flujo de caja mientras sostiene un programa de inversión que supera ampliamente cualquier nivel registrado por la compañía antes del ciclo actual de infraestructura de IA.
Editor en La Ecuación Digital. Analista y divulgador tecnológico con más de 30 años de experiencia en el estudio del impacto de la tecnología en la empresa y la economía.
