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G+D lleva la criptografía post-cuántica a los chips de los documentos de identidad

G+D lleva la criptografía post-cuántica a los chips de los documentos de identidad

  • El proyecto europeo uPQComing integra nuevos algoritmos y arquitecturas cripto-ágiles en prototipos Java Card, sujetos a pruebas de seguridad, eficiencia e interoperabilidad.
Criptografía post-cuántica

Giesecke+Devrient (G+D) está integrando criptografía post-cuántica en chips y sistemas operativos para documentos de identidad dentro del proyecto europeo uPQComing. El trabajo lleva esta tecnología desde las pruebas de viabilidad hasta prototipos que deben funcionar con memoria y capacidad de cálculo limitadas, una condición esencial para trasladarla a infraestructuras públicas críticas.

La iniciativa se centra en los elementos seguros embebidos que utilizan los documentos de identidad modernos. G+D desarrolla protocolos resistentes a futuros ataques cuánticos, adapta mecanismos de autenticación existentes y prepara arquitecturas capaces de cambiar los algoritmos durante la vida útil del documento. Los resultados se integran en un sistema operativo para chips Java Card desarrollado por la propia empresa.

El proyecto reúne a compañías, institutos de investigación y universidades europeos y está financiado por la Empresa Común de Chips de la Unión Europea. Su objetivo es aumentar la resiliencia de los sistemas críticos y acelerar la transición hacia mecanismos de protección preparados para un escenario en el que los ordenadores cuánticos puedan comprometer parte de la criptografía utilizada actualmente.

El límite está en el hardware del documento

La disponibilidad de algoritmos post-cuánticos no resuelve por sí sola su implantación. Un chip de identidad opera con restricciones de memoria, potencia de cálculo, consumo y tiempos de respuesta que obligan a optimizar las operaciones criptográficas. También debe comunicarse de manera segura con terminales de lectura y mantener un rendimiento adecuado durante procesos como la autenticación.

G+D trabaja en adaptar los métodos a ese entorno y validar los prototipos en tres dimensiones: seguridad, eficiencia e interoperabilidad. Esta última resulta especialmente relevante para unas administraciones que dependen de documentos, lectores, sistemas de expedición y servicios de verificación conectados entre sí. Una implementación que funcionase únicamente en un entorno aislado tendría un alcance operativo limitado.

El avance de la estandarización ha trasladado buena parte del esfuerzo hacia esta fase práctica. El NIST publicó en agosto de 2024 sus tres primeros estándares definitivos de criptografía post-cuántica y recomendó comenzar su integración antes de que existan ordenadores cuánticos capaces de romper los algoritmos actuales. Para fabricantes y organismos públicos, esto implica probar cómo se comportan esos mecanismos en productos reales y planificar migraciones que pueden prolongarse durante años.

Cripto-agilidad para evitar una sustitución abrupta

Una de las líneas centrales de uPQComing son las arquitecturas cripto-ágiles. Su función es permitir que un sistema sustituya o actualice algoritmos con mayor flexibilidad cuando cambien los requisitos de seguridad, aparezcan nuevas vulnerabilidades o evolucionen los estándares. En documentos con una vida útil prolongada, esa capacidad reduce la dependencia de una única solución criptográfica implantada en el momento de la expedición.

La compañía también investiga esquemas híbridos que combinen métodos clásicos y post-cuánticos. Este planteamiento permite conservar la compatibilidad con infraestructuras existentes mientras se incorporan las nuevas protecciones, en lugar de exigir una renovación simultánea de documentos, terminales y sistemas de gestión. Los mecanismos clásicos continuarían operando durante la transición, acompañados por algoritmos diseñados para resistir ataques cuánticos.

La migración gradual coincide con las prioridades institucionales europeas. La hoja de ruta publicada en junio de 2025 por la Comisión Europea y los Estados miembros plantea una transición coordinada para sistemas públicos e infraestructuras críticas. En ese marco, la interoperabilidad, la actualización de los componentes y la convivencia temporal de distintas generaciones criptográficas adquieren una dimensión estratégica.

De un demostrador nacional a un proyecto europeo

El trabajo parte de un antecedente desarrollado en Alemania. G+D y Bundesdruckerei realizaron un estudio de viabilidad y una prueba de concepto para incorporar criptografía post-cuántica al documento nacional de identidad alemán. Ese desarrollo permitió comprobar que los nuevos mecanismos podían trasladarse a un documento de alta seguridad.

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En 2025, ambas compañías, la oficina alemana BSI e Infineon completaron la base técnica de un demostrador que combinaba criptografía clásica y post-cuántica en el chip de la identidad alemana. uPQComing amplía ahora esa línea de trabajo mediante un consorcio europeo y pone el foco en arquitecturas y prototipos que puedan validarse bajo requisitos compartidos.

El cambio de escala resulta relevante porque los sistemas nacionales de identidad no funcionan de forma independiente. Los documentos se utilizan ante organismos públicos, controles fronterizos, entidades privadas y servicios digitales, por lo que cualquier modificación criptográfica debe preservar la comunicación con múltiples terminales y plataformas. La reutilización de componentes y enfoques comunes puede facilitar la coordinación, aunque el proyecto todavía se encuentra en una etapa de desarrollo y validación.

Una migración condicionada por los ciclos de renovación

Para las administraciones, la transición post-cuántica afectará a más elementos que el chip físico. También alcanzará al software de expedición, los lectores, las autoridades de certificación, los procesos de autenticación y las políticas de actualización. La duración de los documentos obliga además a considerar amenazas futuras desde el momento en que se diseñan las siguientes generaciones.

G+D, que cerró el ejercicio fiscal 2025 con 3.200 millones de euros de facturación y más de 14.500 empleados, aporta al proyecto su experiencia en tecnología de seguridad e identidad. El alcance anunciado se concentra, sin embargo, en el desarrollo de prototipos y su validación; no incluye un calendario de despliegue comercial o de adopción por parte de administraciones concretas.

El resultado operativo que persigue uPQComing es que los organismos públicos puedan renovar la protección de sus documentos por fases. Si las pruebas confirman seguridad, rendimiento e interoperabilidad, las arquitecturas cripto-ágiles y los modelos híbridos permitirán introducir algoritmos post-cuánticos durante los ciclos habituales de actualización, evitando que cada cambio criptográfico obligue a reemplazar de inmediato toda la infraestructura de identidad.

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