IBM ha reunido a jóvenes, empresas, universidades, entidades sociales y administraciones para contrastar las barreras de acceso al primer empleo detectadas durante un recorrido por cinco ciudades españolas. El proceso señala una desconexión relevante para las organizaciones: disponer de titulación o formación tecnológica no garantiza la entrada al mercado laboral si faltan experiencia práctica, orientación, contactos y oportunidades ajustadas a los perfiles junior.
La etapa de Madrid, celebrada el 29 de octubre de 2026, culmina las sesiones desarrolladas previamente en A Coruña, Barcelona, Valencia y Sevilla. Sus conclusiones se incorporarán a un análisis conjunto antes de abrir una fase de co-creación destinada a formular ideas prácticas y explorar posibles colaboraciones. El programa todavía no ha acordado soluciones ni compromisos concretos.
El recorrido forma parte de IBM 100 Community Impact for Youth, una iniciativa integrada en IBM SkillsBuild e impulsada coincidiendo con el centenario de IBM en España. Su planteamiento combina la escucha directa a los jóvenes con el intercambio entre los actores que intervienen en la formación, la contratación, la orientación laboral y el acompañamiento social.
La experiencia previa bloquea posiciones junior
Uno de los patrones recurrentes es la denominada paradoja de la experiencia. Algunos puestos de entrada exigen una trayectoria profesional que los candidatos jóvenes todavía no han podido adquirir. Esta condición puede convertir la primera oportunidad en un requisito circular: la experiencia abre la puerta al empleo, pero acceder a un empleo resulta necesario para obtenerla.
Las conversaciones también han identificado distancia entre determinados contenidos formativos y la realidad profesional. A esta brecha se suman la necesidad de desarrollar competencias técnicas y transversales, la falta de orientación durante la búsqueda y el acceso limitado a redes de contacto. El resultado es que una titulación puede acreditar conocimientos sin resolver todos los factores que condicionan la incorporación efectiva a una organización.
Para las empresas, este diagnóstico desplaza parte de la atención hacia el diseño de los accesos al talento. La definición de requisitos para posiciones junior, las fórmulas que permitan adquirir práctica y la conexión con universidades y entidades de formación influyen en quién puede competir por una vacante. El programa plantea trabajar sobre esas cuestiones, aunque aún no concreta instrumentos ni modelos de colaboración.
El análisis incorpora además factores personales y sociales. La inseguridad durante la búsqueda, los recursos económicos disponibles y el entorno familiar pueden afectar a la capacidad de sostener un proceso de incorporación laboral. Estas circunstancias se cruzan con la movilidad, el lugar de residencia y la disponibilidad de contactos profesionales, de modo que jóvenes con una preparación similar pueden afrontar condiciones de partida diferentes.
El territorio condiciona las oportunidades
Las sesiones han encontrado barreras compartidas, pero también diferencias entre ciudades. La concentración geográfica de las oportunidades, los costes de desplazamiento y el acceso desigual a formación práctica u orientación modifican las posibilidades de cada trayectoria. El componente territorial amplía así el problema más allá de la capacitación: desarrollar habilidades resulta insuficiente cuando las oportunidades están lejos o requieren recursos y redes que no están al alcance de todos.
Estela Quesada Zuheros, Corporate Responsibility (CR) Manager, Social Impact SPGI (Spain, Portugal, Greece & Israel) de IBM, relaciona esta situación con los cambios tecnológicos en el empleo: «La tecnología está transformando el mercado laboral y también las capacidades que necesitamos para participar en él. Con IBM SkillsBuild queremos contribuir a que más personas puedan desarrollar las habilidades tecnológicas y profesionales que demanda este nuevo entorno. Escuchar a los jóvenes nos ayuda a entender mejor sus necesidades y, sobre todo, a conectar el desarrollo de capacidades con oportunidades reales».
La reflexión de Madrid cuenta con Fad Juventud, que ha acompañado a IBM durante el recorrido, y con la facilitación de Volies. Fundación Telefónica participa a través de su campus de programación 42 Madrid, conectando la conversación con el ámbito formativo y las oportunidades profesionales.
También intervienen Fundación Adecco, Fundación Mapfre, Fundae, la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo, la Agencia para el Empleo del Ayuntamiento de Madrid, BeJob, la Universidad Politécnica de Madrid, la Universidad Pontificia Comillas, la Universidad Europea de Madrid y la Fundación Universidad-Empresa. La diversidad de participantes permite confrontar las barreras descritas desde la formación, la intermediación laboral, la empresa y la actuación pública.
Del diagnóstico a posibles medidas compartidas
La siguiente fase tendrá que convertir los hallazgos en propuestas sin dar por resuelto un problema que combina requisitos empresariales, diseño formativo y desigualdades personales y territoriales. El alcance real dependerá de las ideas que lleguen a concretarse y de la implicación que asuma cada organización, aspectos que el programa todavía deja abiertos.
El resultado operativo para las entidades participantes será disponer de un diagnóstico común antes de decidir intervenciones. Para las empresas, ese trabajo puede servir para revisar cómo solicitan experiencia, dónde buscan candidatos y qué vínculos mantienen con el sistema formativo. Universidades, administraciones y organizaciones sociales podrán valorar, a su vez, qué orientación, práctica y conexiones profesionales faltan para que la capacitación se traduzca en una primera oportunidad laboral.
